La presente campaña de excavaciones realizada en el yacimiento vacceo de Pintia –yacimiento situado en  la pedanía peñafielense de Padilla de Duero- ha arrojado grandes resultados tras los trabajos desarrollados en el mes de julio. En esta campaña se han conseguido hallazgos  inéditos en la tumba de un guerrero de alto estatus.

Los resultados han sido muy satisfactorios y con más de una grata sorpresa. La tumba excavada –la 319- correspondería a un guerrero de alto estatus, de finales del siglo III o inicios del II a.C.  Un enterramiento en el que se encontraban dispuestos un elevado número de objetos, nada menos que treinta, entre la urna cineraria y objetos ceremoniales.  De confirmarse la identidad de alguno de estos objetos, como la presencia de arreos de caballo, estaríamos hablando de un  un guerrero vacceo a caballo.

Otros los importantes hallazgos es la panoplia del soldado, sus armas, un conjunto muy completo del que se conservan casi todos los elementos.  

Otra singularidad de este enterramiento, algo inédito hasta el momento, así como muy sorprendente, ha sido la  colocación dos copas de barro destinadas al consumo de vino. Ambas estaban juntas, como realizando un brindis, en la parte superior de la tumba.

Esta manera de colocar las copas de barro, copas destinadas al consumo de vino, hace suponer que simbolizan un brindis ritual de despedida del guerrero con el que se invoca a los dioses y se media por el viaje al más allá del  guerrero.