-Caminante, son tus huellas el camino y nada más / Caminante, no hay camino: se hace camino al andar / Al andar se hace camino y al volver la vista atrás,  se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar / Caminante no hay camino, sino estelas en la mar.

Aferrados a este poema de Antonio Machado, entre el recuerdo de lo vivido y lo anhelado por vivir, reemprendemos nuestro camino en Pueblo de la Ribera, senda de parada y fonda, de tranquilidad, descanso y de ánimos renovados por compartir la alegría de vivir.

Camino que deseamos recorrer con vosotros de nuevo.

Viñedos de la Ribera del Duero

Incertidumbre mucha, esperanzas infinitas a partir de estos primeros pasos con los que dejar nuevas huellas en vosotros. Huellas en forma de nuevas vivencias y bonitos recuerdos.

En breve abriremos nuestras puertas con todas las garantías, aplicando el más exigente protocolo sanitario –homologado- para velar por el bienestar de nuestros huéspedes.

Abrimos nuestras puertas proponiéndoos también las mejores alternativas, tanto para la estancia como para disfrutar de un entorno de infinitos horizontes y posibilidades.

El vino y su cultura es el referente de la zona en la que nos asentamos y a la que debemos el nombre de nuestro casa. Visitar bodegas, adquirir directamente sus excelentes vinos conociendo su historia de boca de quienes los elaboran, es una experiencia que no se puede vivir en ninguna otra parte.

Te aconsejamos que hagas un hueco en el maletero porque no vas a poder resistirte a adquirir los grandes vinos de la Ribera del Duero, vinos ahora más cercanos que nunca para compartirlos luego con los que más nos importan, con los que retomar un camino repleto de vida, lleno de muchos momentos felices, pleno de esperanza.

Os invitamos a hacer camino con nosotros como nos invita el poeta: haciendo camino al andar.